CARDO BORRIQUERO

Los caminos certeros son mentira. De la ruta a la rutina no hay más que dos pasos y dos letras.

lunes 5 de diciembre de 2011

Si la poesía hablara diría cosas como ésta


El día que el zumbido del motor de la nevera sea tu contertulio más atento
y las pelusas de la alfombra la más molesta de todas tus visitas.

El día que el polvo del armario se haya convertido en tu obligación más esperada.

El día que no te hagas más preguntas porque te conformas con las respuestas que ya tienes.

El día que te indigne el ruido de una broca porque invade tu silencio con su voz penetrante,
y el sonido del timbre de tu propia casa siempre te llene de inquietud.

El día que te sientas satisfecho por no tener más preocupaciones.

El día que una rama a través de la cortina sea la vida más próxima a tu muerte.

Ese día ven.

Te estaré esperando de versos abiertos en este sofá mullido de palabras.

6 comentarios:

Mari Carmen Azkona dijo...

Lo siento, Luismi, pero no puedo aceptar esta invitación, has puesto demasiadas trabas. Algunas, espero no cumplir jamás y otras...Te puedo asegurar que el día en el que no me haga preguntas y me conforme con las respuestas que ya tengo, estará próxima a mi muerte.

Pero estoy tranquila, porque sé que con mis limitaciones, con mis preguntas, con el polvo acumulado en los muebles, con mis preocupaciones...guardarás un hueco en este sofá tan mullido de palabras, ¿verdad?

Besos y un fuerte abrazo.

luismi dijo...

Lo cieto es que tú no estás invitada porque eres dueña de la casa.

Un abrazo fuerte

Nines Díaz dijo...

Querido Luismi:

Me ha gustado mucho esta invitación a la poesía en todos los supuestos tan cotidianos como originales en tu voz.

Espero seguir sentándome en ese sofá mullido de palabras durante mucho tiempo para compartir de versos abiertos tus poemas.

Un fuerte abrazo.

La Solateras dijo...

Acepto tu invitación. Sobre todo teniendo en cuenta que el zumbido de la nevera también me ha venido a acompañar en mi penúltimo poema.

Ya somos tres, al menos.

Besos

MJ dijo...

Ni te imaginas lo que me molesta el ruido de una broca impertinente, a decir verdad, me incomodan todos los ruidos que nos sean melódicos. Por lo tanto iré a compartir contigo ese sofá mullido de palabras (si me lo permites). Pero una pregunta ¿me dejarás jugar con ellas? ;-)

Un abrazo.

MJ dijo...

Perdón, quise decir 'que no sean melódicos'