CARDO BORRIQUERO

Los caminos certeros son mentira. De la ruta a la rutina no hay más que dos pasos y dos letras.

miércoles 21 de diciembre de 2011

Motivos del agotamiento


Cansarnos hasta que tiemblen los tendones,
quedar extenuados, doloridos,
hacer de la lumbalgia una bandera
y ondearla con denuedo
sobre la colina de nuestra carne reventada.

Herniarnos, sufrir, caer en la fatiga,
sentirnos decaídos,
darle al insomnio carta blanca
y esforzarnos siempre un poco más
de lo que alcanzan nuestras fuerzas.

Ver como el agotamiento nos gobierna
y se acuartela en nuestro cuerpo.

Y al fin,
enfermos incurables, convalecientes de la vida,
sentirnos falsamente victoriosos
—aun con las costillas demacradas—
creyendo que engañamos a la muerte
por estar des fallecidos.

3 comentarios:

Nines Díaz dijo...

Tremendo poema, Luismi. Los versos finales me han dejado impresionada no solamente por buenos sino por su contenido: pura viscera.

Felicidades, nunca desfallezcas.

Un abrazo bien fuerte y Felices Fiestas.

Manuel dijo...

Luismi: yo, en serio, que leo tus poemas y me entra una desazón de que padezco todo tipo de patologías de esas que nombras... Uffff, "quillo"... que desansia que tengo!.

Pero es que lo narras con tanta fuerza que uno se siente invadido. Y me siento cada vez con gusto, para esperar el siguiente.

Te deseo unos días muy tranquilos y llenos de amor con tus trio de ases, ese que cultivas con tanto cariño día a día.

Laura Caro dijo...

Uff.
Sublime ese final y algunos versos de órdago.

Un abrazo inmenso.